
«Unbelievable» es una serie basada en hechos reales y que sigue dos líneas paralelas. Por un lado, año 2008, en la ciudad de Lynnwood, Washington: Marie, una joven de 18 años, denuncia que un hombre entró a su departamento, la ató, le vendó los ojos y abusó sexualmente de ella. Por otro, en 2011, dos detectives de ciudades de Colorado investigan dos casos de violación con las mismas características que el de Marie.
El primero de los ocho episodios nos introduce en las horas que transcurren después de la violación, la protagonista se ve obligada a responder infinitas preguntas incómodas a la policía y los detectives a cargo de la investigación; además de tener que atravesar por exámenes médicos que la exponen aún más. Es aquí cuando se ve la primer diferencia entre las dos líneas paralelas, el modo de actuar de estos policías, todos hombres, contrasta enseguida con el de las detectives a cargo de los casos de violación en las ciudades de Colorado.
El punto de vista desde el cual está abordada la serie es más que destacable: está siempre del lado de las víctimas, más que nada en las escenas de las detectives, quienes priorizan la empatía y la necesidad de escucharlas a todas, pero por sobretodo, de recordar que es por ellas por las que están haciendo su trabajo.

Las inconsistencias entre las declaraciones de Marie y las de algunos testigos le empiezan a llamar la atención a la policía, que se ocupa más de determinar si la víctima dice la verdad que de buscar al responsable. Es tan grande y constante la presión que ejercen las autoridades sobre ella, que terminan empujándola a replantearse la situación, y admitir que no puede distinguir si la violación que sufrió es verdad o fue parte de un sueño.
La miniserie no busca convertir a nadie en villano; sino que plantea una tendencia a desconfiar constantemente del relato de una víctima si de una agresión sexual se trata, algo que no ocurre si hablamos, por ejemplo, de un robo. También muestra las consecuencias que ese sistema de creencias tiene en las mujeres que deben cargar con el trauma de esa violación todas sus vidas.

Esta serie es importante porque aparece en un contexto apropiado para permitirnos reflexionar sobre actitudes propias y ajenas, que no están tan alejadas de los personajes que vemos en la trama. ¿Cuántas veces escuchamos «¿Qué tenía puesto?», «¿Qué hacía sola a esa hora?», «¿Qué estilo de vida llevaba?», o peor, «¿Por qué lo cuenta después de tanto tiempo?», entre millones de cuestionamientos más que sólo apuntan a justificar el abuso tras la premisa de que, son las mujeres las que se lo buscan.
En fin, «Unbelievable» es una miniserie más que necesaria para entender a las víctimas de abuso sexual y empatizar con ellas, sobre todo con aquellas a las que se culpabiliza y se juzga constantemente, incluso aún más que a sus abusadores.
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